tus historias se te enquistarían dentro"
Este trocito de frase forma parte de un comentario
muy bello que me escribió Ladylibrarian
Lo siento, ¡OH MIS TRES MUSOS! a fecha de hoy,
pero me dejaré guiar por el sabio instinto femenino
para que mi cuerpo no padezca enquistación alguna.
Érase que se era un Rey que tenía tres hijos iguales, que no repetidos. Ninguno de ellos tenía un nombre conocido porque al nacer, sólo había prisa por celebrar el banquete y se olvidaron de bautizarlos. (Tanto es así que en posteriores excavaciones se encontraron en la capilla real, en el baptisterio, los restos de un esqueleto vestido con casulla principal y una concha en la mano. Sin embargo, el difunto parecía reírse por la espera histórica por la que bien podía haber formado parte de alguno de esos libros de registros increíbles. Pero volvamos a nuestra narración). Tras comer opíparamente durante una semana, y muchos días más, que llegaron a durar la friolera cantidad de 6570, noches incluidas, se percataron de la necesidad de cumplimentar unos legajos regios y oficiales para esposar a las criaturas, y siendo tal el cariño que les profesaban, se vieron obligados a diferenciarlos con un nombre. Como el escribano –funcionario al fin y al cabo- apremiara con el plazo de caducidad del legajo, y la cabeza la hallaran ocupada –el Rey y la Reina- en asuntos de relevancia, tuvieron que improvisar, adjudicando a cada uno de ellos tres un apodo único y diferenciador que hiciera referencia a alguna de sus virtudes.
Parecía que uno de los hermanos se decantara por la glotonería ávida de pergaminos, dichos de bufones, romances de juglares y todo cuanto observara a su alrededor. Por las noches diseñaba en su habitación estructuras que semejaban ventanas, colocando minuciosamente en su interior dibujos recopiltarios de las enseñanzas absorbidas durante el día. Los padres que no comprendían el ejercicio de su voluntad, decidieron administrarle el nombre de “Fagocitador”.
Otro dellos se inclinaba por la química, haciendo composiciones sorprendentes de enlaces, y lo que a simple vista se pudiera considerar como un material inane, en profundidad resultaba ser bastante reactivo y el producto obtenido en su conjunto era de lo más sorprendente a ojos de un científico. Sin embargo casi todos los elementos empleados en sus experimentos eran volátiles y apenaban al muchacho y por esta razón y no por otra, lo llamaron “Volante”.
El tercero había salido enamoradizo y filósofo, y gustaba de coger piedras en las charcas y acequias y pasar horas observando su naturaleza y contenido. Aunque no se le conociera amada alguna, suspiraba por las esquinas de Palacio -arpa en mano-, debatiendo igual que un profesor sobre la perfidia del amor y sus virtudes, la soledad y mezquindad del hombre y del futuro de la raza humana. Pero su sesudo devaneo se disolvía en el aire sin hallar forma concreta, así que designáronle “Disolvente”.
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14 comentarios:
¡Enhorabuena a los referidos, blogófago, verva volant y El acequiero! es que es muy güeno.
Me he reído un montón otra vez, ¡qué divertido!
Creo que esta entrada es más bien de perverso que de la dulce Bipo o igual lo habéis escrito entre los dos???
Jo Mafaldilla, tenías que haber dejado en el aire la solución... yo ya ponía identidad real a "Fagocitador" y a "Disolvente", pero me quedaba descubrir a "Volante". Aún así espero impaciente la Parte II; como siempre Bipo, nos has dejado enganchados.Bravíiisimma
[Gracias por la cita, niña; me ha hecho ilusión ver que te acuerdas de lo que te dije de corazón cuando acababa de descubrirte. Un beso].
Muy bueno lo de Blogófago, Raúl Urbina y Pedro Ojeda... ahora, te ha faltado la guinda--¡IRINA!-- Estupendo, como siempre. Me he reido de buena gana. Besotes, M.
Tienes unaas ideas geniales. Cuando necesite una guionista me acordaré de tí.
Lo que dice Javier, estoy totalmente de acuerdo.
Yo, ya he dicho que quiero ser su "manayér".
Cada vez que leo los cuentos de Maite es que los visualizo.
Me he reído y lo he pasado genial.
Sobre todo con el disolvente.
Espero ávida de deseo los comentarios de los hermanos.
Un besote, corazón.
...como en un cuento desperte....
como soy nueva no me entero... pero ahora ya veo a pedro disfrazado despues de ver los coms.
ya me dijo merche que eras genial componiendo, ahora lo compruebo y le doy la razon.
saluds
¡Ay, que te veo venir!
Qué intriga: que mañana no podré leerte hasta última hora de la noche...
Sé buena.
A por él......
Bipolar, lo único que no me podía esperar es pasar de ser un ente real (aunque muy artificial) a ser una criatura de ficción. Creo que es la primera vez y, a decir verdad, creo que saliendo de tu pluma es un honor.O, en mi habitual estilo enlazador, es un honor, guapa, más que guapa
El príncipe volante
Le he cogido cariño a disolvente.
Bueno Mafal, esto casi seguro lo ha redactado Perverso...
Lady, tus comentarios son muy buenos. Todo se almacena en el pent drive...
Merche que te me adelantaste como el almendro, jeje
Acepto el contrato JG, y ahora ¿qué hacemos?
Ay manayer Pilá, que nos vamos a morir de hambre, así que sigue trabajando
Fagocitador, espero que la fotografía que indicáis no sea una metáfora y me toque el papel del cornudo. Ay madre
Metis, gracias. Tampoco me parece pa'tanto. Más bien que las criaturas ya no tienen cuentos por las noches y están nostálgicos.
Príncipe Disolvente, vivo en el tormento y pesadilla de torturar a los personajes, aunque intentaré ser buena.
Mafal, tírame el hueso, tíramelo. Arf, Arf...
Príncipe Volante, ya sólo faltábais vos. No os veo nada artificial, sino obsesionado. En fin, todo se pasa, amigo, como un mal sueño.
Dargor, intentaré ser dulce con el Disolvente.
Bueno Mafal, esto casi seguro lo ha redactado Perverso...
Lady, tus comentarios son muy buenos. Todo se almacena en el pent drive...
Merche que te me adelantaste como el almendro, jeje
Acepto el contrato JG, y ahora ¿qué hacemos?
Ay manayer Pilá, que nos vamos a morir de hambre, así que sigue trabajando
Fagocitador, espero que la fotografía que indicáis no sea una metáfora y me toque el papel del cornudo. Ay madre
Metis, gracias. Tampoco me parece pa'tanto. Más bien que las criaturas ya no tienen cuentos por las noches y están nostálgicos.
Príncipe Disolvente, vivo en el tormento y pesadilla de torturar a los personajes, aunque intentaré ser buena.
Mafal, tírame el hueso, tíramelo. Arf, Arf...
Príncipe Volante, ya sólo faltábais vos. No os veo nada artificial, sino obsesionado. En fin, todo se pasa, amigo, como un mal sueño.
Dargor, intentaré ser dulce con el Disolvente.
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